EL AUGE DE LA INVERSIÓN, EN LA CULTURA Y EL ARTE

Raquel Serebrenik Sultan En 2013, la industria de las artes en los Estados Unidos hizo un total de 704,2 mil millones de dólares según el National Endowment for the Arts, lo que equivale al 4,2% del PIB en el país; y para el año 2015, los proyectos relacionados con la industria de la cultura contribuyeron con 763,6 mil millones de dólares a su economía. Las artes escénicas, la producción artística, la publicación, el diseño, el cine y más, son algunas en el sector

creativo, que ha presentado un aumento constante y se espera que siga creciendo en los próximos años.



LA INVERSIÓN CORPORATIVA EN LAS ARTES


La inversión en la industria de las artes es considerada una fuente importante de sostenibilidad y crecimiento económico de cada país, con una expectativa de crecimiento anual de un 10% cada año. Sin embargo, varios países están retrocediendo en sus políticas de inversiones en la industria cultural, al apoyar cada vez menos a los departamentos de cultura; el arte no se considera una prioridad presupuestaria, a pesar de que estas contribuciones de los departamentos en el área de cultura y arte al PIB están aumentando.


Según lo explicado en el Foro Económico Mundial, en el 2017, y según un estudio titulado “The Cultural Times” realizado desde el año 2013 por Ernst and Young en el mercado mundial del arte, específicamente en las bellas artes, Estados Unidos está a la vanguardia con 67,4 mil millones en ventas durante 2018, seguido por China y el Reino Unido. En América del Sur, la industria de la cultura ha creado aproximadamente 1.9 millones de empleos y ha generado 124 mil millones de dólares de contribuciones a la economía por año. En Europa, se generaron 7.7 millones de nuevos empleos, y más de 709 mil millones de dólares contribuyeron a la economía. Las estadísticas también han superado las expectativas, en África y Oriente Medio, con 2,4 millones de empleos creados y 58 mil

millones de dólares de contribuciones económicas.


EL MERCADO CULTURAL Y EL CRECIMIENTO ECONÓMICO

El mercado cultural ha sido una oportunidad de crecimiento económico en distintos países, al impulsar el mercado del turismo; que según el Mándala Research, países como Australia, Colombia y Corea del Sur, dan la bienvenida a 118 millones de viajeros del arte y cultura al año, que tienden a quedarse un 36% más en sus destinos, que el turista típico. El turismo cultural actualmente produce más de 100,000 millones de dólares por año a nivel mundial,

y trae consigo beneficios sociales y económicos para ciudades enteras. Las organizaciones artísticas y culturales han descubierto que, durante cientos de años, el arte ha tenido una relación directa con los patrocinadores y las personas cuyo objetivo es y era recolectar, crecer y promover el arte y la cultura. Sin embargo, a medida que damos la bienvenida a la globalización y la necesidad de innovar, las empresas también han comenzado a apoyar activamente la industria cultural.

" LA INDUSTRIA DE LA CULTURA CONTINÚA CRECIENDO, EL MUNDO DEL ENTRETENIMIENTO ES UNA POTENCIA CON UN LENGUAJE GLOBAL QUE NO SE DETIENE ANTE NINGUNA FRONTERA, IDIOMA O CULTURA."

EL SECTOR DE LAS ARTES Y DE LA CULTURA

Aquí se han desarrollado estrategias de recaudación de fondos, así como de participación, con una mentalidad corporativa. Esta nueva estructura, ha permitido a los benefactores llegar a un público más amplio, contribuyendo en la realización de grandes eventos en todo el mundo: galas anuales, ferias de arte, movimientos teatrales, fiestas y exhibiciones, fomentan un ambiente lujoso y exclusivo que atrae al sector privado. Los eventos son espacios para establecer contactos con inversores y clientes potenciales únicos, y a veces de difícil acceso de alcanzar, que tienden a encontrar en las iniciativas culturales un espacio seguro para hacer negocios, inversiones y filantropía.


Como se cita en el portal de Estrategia y Negocios, los patrocinios de arte en América del Norte excedieron a 1,000 millones de dólares en el año 2018, explicando la motivación del sector privado en contribuir, por su valor en las artes y en la cultura. Las empresas y los CEOs, han entendido que se pueden lograr beneficios únicos a través de estos vehículos de inversión, desde la educación y el alcance comunitario, hasta el acceso a un mercado lujoso y una fuerza laboral creativa completamente nueva, que solo se encuentra en las artes. Simplemente organizando un evento de arte en la propia compañía, ofreciendo beneficios de museo o teatro a los empleados, apoyando iniciativas de arte público y llegando a galerías o ferias de arte, las compañías impulsarán la moral interna de las corporaciones y lograrán parte de sus objetivos de mercadeo y responsabilidad social empresarial.


Por lo general, las ciudades principales o intermedias tienen museos, organizaciones y artistas que presentan proyectos ambiciosos. En 2015, alrededor de ocho exposiciones en el Museo del Palacio Nacional en Taipéi, generaron más de catorce millones de dólares en ingresos, como se menciona en el informe especial de 2015 del Art Newspaper. En el mismo año, el famoso Museo Metropolitano de Arte acogió entre 6,000,000 y 7,000,000 de visitantes.


LA COSECHA CULTURAL DEL MUNDO CORPORATIVO

Está en manos del mundo corporativo cosechar este centro de crecimiento social para promocionarse como compañías que se preocupan y entienden que en el siglo XXI la experiencia, la inclusión y los valores son más importantes que una valla publicitaria para los consumidores; de hecho, a través del patrocinio y la participación en organizaciones de todo el mundo, las empresas han encontrado nuevas formas de no solo ayudar y contribuir, sino también de crear conciencia de marca, aumentar las ventas, ofrecer a los empleados experiencias únicas y, lo más importante, cumplir sus misiones. Invirtiendo en las artes, las empresas verán resultados tangibles de sus contribuciones en el crecimiento de los artistas y las organizaciones que apoyan. La reacción en cadena hace que las comunidades se unan, las oportunidades para que las personas mayores se abran y las ciudades se vuelvan

más acogedoras del turismo.